Bonito logo, pardiez

Los Mendetz están de vuelta por los escenarios madrileños. ¡Albricias! Hacía un tiempo que no se les veía el pelo por aquí, después de  una temporada en la que estaban hasta en la sopa. Mejor, porque cuando hay ganas las cosas se disfrutan más. Y vienen con disco nuevo en la mochila, a ver cómo lo defienden en directo.Mendetz tienen tres discos publicados, Mendetz (2006), Souvenir (2010) y Silly Simphonies (2012).El primero casi me revienta la cabeza: es un trallazo fiestero, vibrante y épico, ideal para una la fiesta perfecta que todos llevamos dentro. Da igual que se considere electropop, rock electrónico o retro-dance-analógico-electrónico (esta me la he inventado), es una montaña rusa que te hace bailar sin arrancarte el cerebro. Esto no es bailar por bailar, esto es bailar con sentido y buen gusto sin renunciar al pumbapumba. Un montón de fragmentos, sobre todo de Future Sex, se usaron como sintonías de programas de radio y tele, pero problemas con la discográfica y cosas así les hurtaron el éxito inmediato que tan obra magna prometía, aunque les puso en el mapa. Es maravilloso revisitarlo y descubrir la cantidad de temas efervescentes que contiene aparte de los singles más conocidos. Le tengo un cariño especial, lo reconozco.Souvenir supuso un cambio en su sonido. Abandonan el pumbapumba casi totalmente y abrazan sonidos aterciopelados, medios tiempos afrancesados que les llevan a una órbita lounge espacial de sedosos sintetizadores retro. Mucho menos analógicos, la producción de Stèphane Briat les sitúa en la órbita de Air, Daft Punk, Phoenix o Justice. Es un disco mucho menos nervioso, menos ansioso de convertir cada tema en un hit de discoteca. La primera vez que lo escuché me pareció un paso atrás, una pérdida del carácter  de su sonido original a pesar de la excelente calidad técnica. Sin embargo, en una inencontrable entrevista que les hice tras el concierto de fin de gira que dieron hace un par de años largos en la Moby Dick, afirmaron que, en realidad, ese era el sonido que hubiesen querido para su debut. Para entonces yo ya les había soltado que me gustaba más el primero... Menos mal que son unos tipos majísimos... Tal vez el problema sea mío y no sé apreciar las cosas sutiles.Ahora vienen con Silly Simphonies, y han preparado bien el camino. Han estrenado una excelente página web donde están todos los discos, vídeos y noticias; están sacando vídeos estupendos, como Plasticine, dirigido por Venga Monjas; han colaborado con ¡Najwa Nimri! en Phantoteque... Todavía estoy digiriendo tantas novedades. Musicalmente, sigue la senda de Souvenir, aunque algo menos afrancesado, con el espíritu del primero. Tengo que escucharlo más para tener una opinión formada. Lo que está claro es que no quieren que se les escape el tren. A la tercera va la vencida.Hablar de los discos está muy bien, aunque no deja de ser un tanto pajillero desde el momento en que están disponibles para todo el mundo en su página y en Spotify. Hablemos mejor de sus directos, que son tremendos. Les dan sopas con ondas a Delorean o We Are Standard, grupos con los que comparten saco a ojos de cierta crítica. Tienen mucho más que ver con, por ejemplo, El Guincho. Claro, todo esto lo digo sin haberles visto en directo en una larga temporada. Está por ver cómo defienden los nuevos temas en directo. Estoy seguro de que, si el sonido les acompaña, no defraudarán./ Pablo Zapata Sala Copérnico | c/ Fernández de los Ríos, 67 | webHorario: Apertura de puertas, 20hPrecio: Taquilla: 13€; Anticipada: 9€ aquí ” />

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Concierto

Mendetz

30 nov 2012 - 30 nov 2012
Sala Copérnico

Bonito logo, pardiez

Los Mendetz están de vuelta por los escenarios madrileños. ¡Albricias! Hacía un tiempo que no se les veía el pelo por aquí, después de  una temporada en la que estaban hasta en la sopa. Mejor, porque cuando hay ganas las cosas se disfrutan más. Y vienen con disco nuevo en la mochila, a ver cómo lo defienden en directo.

Mendetz tienen tres discos publicados, Mendetz (2006), Souvenir (2010) y Silly Simphonies (2012).

El primero casi me revienta la cabeza: es un trallazo fiestero, vibrante y épico, ideal para una la fiesta perfecta que todos llevamos dentro. Da igual que se considere electropop, rock electrónico o retro-dance-analógico-electrónico (esta me la he inventado), es una montaña rusa que te hace bailar sin arrancarte el cerebro. Esto no es bailar por bailar, esto es bailar con sentido y buen gusto sin renunciar al pumbapumba. Un montón de fragmentos, sobre todo de Future Sex, se usaron como sintonías de programas de radio y tele, pero problemas con la discográfica y cosas así les hurtaron el éxito inmediato que tan obra magna prometía, aunque les puso en el mapa. Es maravilloso revisitarlo y descubrir la cantidad de temas efervescentes que contiene aparte de los singles más conocidos. Le tengo un cariño especial, lo reconozco.

Souvenir supuso un cambio en su sonido. Abandonan el pumbapumba casi totalmente y abrazan sonidos aterciopelados, medios tiempos afrancesados que les llevan a una órbita lounge espacial de sedosos sintetizadores retro. Mucho menos analógicos, la producción de Stèphane Briat les sitúa en la órbita de Air, Daft Punk, Phoenix o Justice. Es un disco mucho menos nervioso, menos ansioso de convertir cada tema en un hit de discoteca. La primera vez que lo escuché me pareció un paso atrás, una pérdida del carácter  de su sonido original a pesar de la excelente calidad técnica. Sin embargo, en una inencontrable entrevista que les hice tras el concierto de fin de gira que dieron hace un par de años largos en la Moby Dick, afirmaron que, en realidad, ese era el sonido que hubiesen querido para su debut. Para entonces yo ya les había soltado que me gustaba más el primero… Menos mal que son unos tipos majísimos… Tal vez el problema sea mío y no sé apreciar las cosas sutiles.

Ahora vienen con Silly Simphonies, y han preparado bien el camino. Han estrenado una excelente página web donde están todos los discos, vídeos y noticias; están sacando vídeos estupendos, como Plasticine, dirigido por Venga Monjas; han colaborado con ¡Najwa Nimri! en Phantoteque… Todavía estoy digiriendo tantas novedades. Musicalmente, sigue la senda de Souvenir, aunque algo menos afrancesado, con el espíritu del primero. Tengo que escucharlo más para tener una opinión formada. Lo que está claro es que no quieren que se les escape el tren. A la tercera va la vencida.

Hablar de los discos está muy bien, aunque no deja de ser un tanto pajillero desde el momento en que están disponibles para todo el mundo en su página y en Spotify. Hablemos mejor de sus directos, que son tremendos. Les dan sopas con ondas a Delorean o We Are Standard, grupos con los que comparten saco a ojos de cierta crítica. Tienen mucho más que ver con, por ejemplo, El Guincho. Claro, todo esto lo digo sin haberles visto en directo en una larga temporada. Está por ver cómo defienden los nuevos temas en directo. Estoy seguro de que, si el sonido les acompaña, no defraudarán./ Pablo Zapata

 

Sala Copérnico | c/ Fernández de los Ríos, 67 | web
Horario: Apertura de puertas, 20h
Precio: Taquilla: 13€; Anticipada: 9€ aquí

 

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